SEPIA
I
Y una vez más la vida
serpentea sobre mi cabeza
ondeando sus pasos por mi consciencia
y borrando todo rastro de mi inconsciencia
obligándome a pensar.
II
A pensar en no pensar más.
Pero es basto el pensamiento
y con el pensamiento me basto
me hiero, me maldigo, me desvanezco.
III
Sangre detiene su curso laberíntico
y la omnipresencia de mi mente
se apodera de mi ser anulando mi vida
matando la resurección de mi alma.
IV
Se difunde en lo que no queda
recorriendo pabellones de
amor sepultado
porque me he suicidado con él.
V
Abnegada-mente
Aborrecida-mente
Baldonada-mente
Cínica-mente
Deplorable-mente
Desahuciada-mente
Errada-mente
Indolente-mente
Ilusa-mente
Final-mente
VI
Mente con vida, cuerpo sin vida
¿Por qué razón conforma
la palabra corazón, si es tan ajena a él?
O al menos, para mí lo es.
VII
Haz con mi mente lo que quieras
igual dejé de existir para tus ojos,
acaríciala, moldéala, transfórmala
mátala, entiérrala, olvídala.
VIII
Mente sin vida, cuerpo sin vida
Ya no hay recuerdos
Ya no hay sentir
Te puedes ir
Aunque ya te hayas ido.
IX
Mi recuerdo es distante
a tu memoria
Mis manos a tus huellas
Mis uñas a tus heridas
Mis pies a tus pasos
Mis ojos a tu mirar
Mi silueta a tu sombra
Mi existencia a tu vida
Me cuesta aceptar la despedida
Aunque ella tampoco tenga vida.
X
El Sol enciende sus brazos
para tocar mis pestañas
para invitarme a renacer
y me pronuncia una vez más:
"La vida misma muere para volver a vivir,
no es más que una muerte ajena a la muerte
que no tiene eternidad..."
|-|-Kelly Schweigen-|-|







