lunes, 21 de julio de 2014

MIL DESPEDIDAS





Eres ese fragmento de Universo 
que evoca eternidades.

En ti 
no hay fugacidad ni tiempo.

Me enseñaste a caminar en el viento 
con dirección al infinito
A cerrar los ojos para trascender el mundo 
y sus realidades amargas
A dejarme recorrer el tacto con la respiración 
de tus pupilas de iris azabache 
A pronunciar las palabras que creía inexistentes 
en la atmósfera con letras de oxígeno
A ser impredecible 
como los temidos caprichos del océano.

Me enseñaste a deletrear los suspiros 
y a cantar silencios matutinos
A volar con las alas que me tejiste 
entrecruzando primaveras azules
A mirar el lado oscuro de la luna 
como sentencia de la noche sin minutero
A divagar en el vacío como si fuera otro paraíso 
situado a mil kilómetros del cielo
A conocer el insomnio 
desvistiéndose de un solo pensamiento
A extender la oscuridad 
para fusionar las pieles en una sola sombra
A desear la existencia 
con sólo pasearme entre tus dedos cálidos.

Me enseñaste a enunciar mil despedidas 
con el regreso a sus espaldas
A odiar las tentaciones de olvidar 
y las obstinadas longitudes de la distancia
A sepultar la voz 
en las profundidades de la mirada.

Me enseñaste a amar 
con las dimensiones inabarcables del alma

Así

Hasta el infinito 
del infinito.


|-|-Kelly Schweigen-|-|

jueves, 1 de mayo de 2014


MEDIA VUELTA





Todos dirán que el amor
es más fuerte que la distancia,
pero en algunas ocasiones
la grandeza del camino 
se sobrepone a la intensidad del alma
cuando se enamora.
La distancia se hace infinita
cuando el egoísmo se desvanece
cuando las alas aparecen en el cielo
y desean recorrer la inmensidad del mundo.
Allí es cuando el amor se dispersa
como perlas en el océano.
Si la felicidad está en el final del Arco Iris
no soy quién para detener el rumbo
de tus pupilas
Anda...
ve...
La puesta del Sol te extiende los brazos 
en su regazo
y las constelaciones parpadean sonrientes
con tu llegada
Vuela...
Que yo no te ataré 
ni con los hilos transparentes de mi existencia.
Tal vez la eternidad sea nuestro lugar de encuentro
en algún punto caprichoso del tiempo.
Mientras tanto aguardo un instante 
a la vez que te vas

y doy media vuelta.

|-|-Kelly Schweigen-|-|



domingo, 27 de abril de 2014


REGRESO



Las letras regresan de su largo viaje
Recorrieron el infinito
con sus itinerarios malgastados
por tormentas de silencios
y avalanchas de sueños.

Anduvieron una cadena interminable de kilómetros
dejando huellas
Invisibles
Indelebles
Entrañables
en las caprichosas moradas del tiempo.

No fueron fuego, sino ceniza.
No fueron agua, sino humedad.
No fueron aire, sino asfixia.
No fueron tierra, sino vacío.

Desde las profundidades del asfalto
hasta los confines de la atmósfera
De océano a océano
Por cada pétalo de la Rosa de los Vientos
que dirige el curso del pensamiento.

La mirada de unas letras 
matutinas, diurnas, nocturnas
no apreciaron
montañas, valles, murallas, laberintos, pirámides, torres, cataratas, coliseos,
estatuas, templos, jardines, mausoleos, faros, lagos, ruinas, catedrales, bosques.
Paisajes blancos, verdes, rojizos o celestes.

No admiraron las incontables especies de aves
ni la multiplicidad de su canto
porque
prefirieron volar.

No alzaron las pupilas al parpadear las estrellas
prefirieron escalar la noche.

No siguieron las fauces del guepardo
prefirieron correr hasta donde el tiempo
no alcanza.

No divisaron el oleaje azul desvanecido
prefirieron sumergirse
en la eternidad donde la respiración
no existe.

Para qué apreciar el mundo
si las letras son el mundo mismo.

Son la muerte de la vida 
la vida de la muerte.


|-|-Kelly Schweigen-|-|