MIL DESPEDIDAS
Eres ese fragmento de Universo
que evoca eternidades.
que evoca eternidades.
En ti
no hay fugacidad ni tiempo.
no hay fugacidad ni tiempo.
Me enseñaste a caminar en el viento
con dirección al infinito
con dirección al infinito
A cerrar los ojos para trascender el mundo
y sus realidades amargas
y sus realidades amargas
A dejarme recorrer el tacto con la respiración
de tus pupilas de iris azabache
de tus pupilas de iris azabache
A pronunciar las palabras que creía inexistentes
en la atmósfera con letras de oxígeno
en la atmósfera con letras de oxígeno
A ser impredecible
como los temidos caprichos del océano.
como los temidos caprichos del océano.
Me enseñaste a deletrear los suspiros
y a cantar silencios matutinos
y a cantar silencios matutinos
A volar con las alas que me tejiste
entrecruzando primaveras azules
entrecruzando primaveras azules
A mirar el lado oscuro de la luna
como sentencia de la noche sin minutero
como sentencia de la noche sin minutero
A divagar en el vacío como si fuera otro paraíso
situado a mil kilómetros del cielo
situado a mil kilómetros del cielo
A conocer el insomnio
desvistiéndose de un solo pensamiento
desvistiéndose de un solo pensamiento
A extender la oscuridad
para fusionar las pieles en una sola sombra
para fusionar las pieles en una sola sombra
A desear la existencia
con sólo pasearme entre tus dedos cálidos.
con sólo pasearme entre tus dedos cálidos.
Me enseñaste a enunciar mil despedidas
con el regreso a sus espaldas
con el regreso a sus espaldas
A odiar las tentaciones de olvidar
y las obstinadas longitudes de la distancia
y las obstinadas longitudes de la distancia
A sepultar la voz
en las profundidades de la mirada.
en las profundidades de la mirada.
Me enseñaste a amar
con las dimensiones inabarcables del alma
con las dimensiones inabarcables del alma
Así
Hasta el infinito
del infinito.
|-|-Kelly Schweigen-|-|

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