ABRIL de 2013
Se abre el telón
y reaparecen las zapatillas doradas
de aquella dama extenuante en el escenario
agitándose como remolino en altamar,
dibujando con sus puntapiés
el paraíso
de la danza.
Espera a que el viento la recorra
y la guíe
por las ondas elásticas del sonido
ligero...ligero...ligero
Se deja llevar
arrastrar
expresar
manifestar
palpitar
respirar
por las notas rápidas, delirantes, ondulantes.
Las curvas de su vestido
acompañan a su vaivén
en celestiales movimientos
que van, vienen, corren, se agachan,
se abren, se cierran, vuelan, se aquietan
y culminan
con el fin de la sinfonía.
I - I-Kelly Schweigen-I - I
No hay comentarios:
Publicar un comentario