domingo, 6 de septiembre de 2020





Pensamientos sinsentido divagan
en el rincón de una memoria malgastada.
La conciencia se hace añicos para darle paso a los fantasmas
que de día no se ven.
Palabras materializadas en versos destruidos
y en sueños utópicos.
Imágenes distorsionadas de escenarios vividos
con la carne y el hueso
que van perdiendo centímetros
en el transcurrir de la vida.

Sábanas envueltas en una fría noche de llovizna infinita.
Se escuchan, se transforman, se golpean,
se atacan, se disuelven
se estallan en gotas ácidas que no cesan
pese al recorrido inefable del minutero.
El sonido de los recuerdos cambia de tonalidad
hasta volverse insoportable, a la vez que
reaparece el miedo con desdén
y mirada seductora
para comunicar que la muerte
no necesita de un silencio permanente.

Se percibe oxidada la atmósfera de la habitación
que en otras horas
brilla por su levedad.
Cómo olvidar aquellos párpados fatigados de tanto andar
en una porción de la realidad
amarga y nauseabunda.
Horas desesperantes danzan con la soledad,
una soledad convertida en un pájaro
que se resiste a volar.

El cuerpo parece un remolino
que no encuentra su destino;
se cierne con la humedad nocturna, 
sin rumbo, sin sosiego.
El reloj...ese reloj que asfixia y carcome el alma.
Esa representación del tiempo
que permanece inválida.
Un tiempo que se niega entender
que la búsqueda de un sentido
necesita urgencia.

La respiración pesa y se hace consciente,
se acorta y se prolonga hasta desvanecerse poco a poco
en el sombrío universo del deseo.
¡Y qué decir de la garganta! y su nudo eterno de palabras
que en vez de desenredarse,
se viste de un mutismo
inútil y extenuante.

Sensaciones en otrora ajenas y que ahora remueven las entrañas
hasta transformarse en una constante compañía,
una enemiga compañía
que agota y envejece.

Si pudiera nombrar esa miserable compañía 
con las letras entrecortadas
de una mente adolorida,
la llamaría:
In...som...nio.


I - I-Kelly Schweigen-I - I


domingo, 28 de junio de 2020

B




Brazos bifurcados bailando boleros
Botines bordeando blandos barullos
Bajistas batallando bellos bocetos
Besos brillando bohemios bacanales
Boinas blasfemando bonachones boreales.

Bocas bizarras, bélicas bocanadas.
Búhos bondadosos, brasas borradas,
búsquedas babilónicas,
briznas bombardeadas.


I - I-Kelly Schweigen-I - I

lunes, 20 de abril de 2020


A



Antorchas amarillas anhelando amanecer,
alumbran abismos albergando anochecer.
Ansían amoríos anticipados al adiós,
aguardan almas armonizando aquel acordeón.
Acolitan acompañantes agobiados
Avisan... aquí, allá...
abriles amargos,
agrestes alisios,
angelicales arreboles
aniquilados admiradores.


I - I-Kelly Schweigen-I - I

jueves, 16 de abril de 2020

ABRIL de 2013





Se abre el telón
y reaparecen las zapatillas doradas
de aquella dama extenuante en el escenario
agitándose como remolino en altamar,
dibujando con sus puntapiés
el paraíso
de la danza.

Espera a que el viento la recorra
y la guíe
por las ondas elásticas del sonido
ligero...ligero...ligero
Se deja llevar
arrastrar
expresar
manifestar
palpitar
respirar
por las notas rápidas, delirantes, ondulantes.

Las curvas de su vestido
acompañan a su vaivén
en celestiales movimientos
que van, vienen, corren, se agachan, 
se abren, se cierran, vuelan, se aquietan
y culminan

con el fin de la sinfonía.


I - I-Kelly Schweigen-I - I