jueves, 24 de marzo de 2011

PIEL DE HIELO




Anochece y el invierno se abre campo entre las cortinas del cielo, deambulo sola como quien pierde su destino, como quien flota en el lago mas lúgubre del bosque, como quien todo lo ha perdido y su única compañía es la tenue sombra que fantasmagóricamente se desliza detrás de mi cuerpo sin dirección alguna, sin esperanza, sin fantasías, sin vida…


Mi conciencia se desmorona con cada palpitar del tiempo, no sé donde estoy, no sé quién soy, mis recuerdos se desvanecen como las huellas en la arena arrasadas por la brisa, mi pasado… ¿Acaso tuve pasado?, ya nada recobra sentido en mi existencia, pero no pienso en la muerte como la cura de mi insondable soledad, ¿qué me hace pensar que muerta dejaré de sentirme así? ¿A dónde cesará mi alma una vez mis sentidos se detengan? ¿A dónde? O ¿Cómo puedo estar segura que existe el denominado “más allá” y la eternidad?, tal vez mi alma se refugie para siempre en el cuerpo sin vida y así muera simultáneamente con el… ¡No sé! ¡No sé!; no pretendo morir,  
pero tampoco quiero vivir.

Después de caminar desoladamente di un vistazo al inmenso y oscuro cielo… Ni siquiera un astro, al menos uno que me acompañase esta noche, alguno que me brinde la sensación de que camina conmigo en cada paso que doy, pero no, sólo se ve una alfombra  vacía, que despliega el agua evaporada y me golpea levemente.

Un frío embarga cada rincón de mi desorientado cuerpo, tiemblo y mis ojos adormilados emanan lágrimas que se complementan con la lluvia.


Me dejo llevar por el fuerte vendaval y caigo como pétalo en el suelo, sin aliento, sin ilusiones, al mismo tiempo que mi piel de hielo se despedaza con cada pestañeo y me voy sumiendo en un profundo e impredecible sueño, buscando aquel denominado “infinito” que con los ojos despiertos nunca pude hallar.


|-|-Kelly Schweigen-|-|

miércoles, 23 de marzo de 2011

DETRÁS DE UNA SOMBRA




La aurora se desliza entre los inmensos algodones del cielo,
pero mi habitación se derrumba en las cadenas perpetuas.
Estos ojos alimentados por lágrimas aclaman esperanza,
pero mis labios cosen sus pestañas sollozando oscuridad.

Mis latidos se apagan obedeciendo el tiempo,
la sangre transita cada milímetro de piel.
El dolor presiona mi conciencia,
la vida se esclaviza ante la muerte.

Aquellos dedos de terciopelo que alguna vez contemplaron amapolas,
se deshacen en la batalla.
Aquellos ojos cristalinos que admiraron su sonrisa,
se funden como la esperma.
Aquellos rizos atezados que recorrieron su alma
se alisan al son de las cálidas heridas.
Aquel corazón que enloqueció con su mirada
se ahoga entre un vasto mar de espinas.

Desfallecen mis párpados,
se sumergen en la inconsciencia.
Acaricio la luz,
floto en lagunas de seda,
besa mis piernas la libertad,
mi palidez se esconde entre las sábanas rotas,
la plenitud teje la carne una vez más,
el temor se debilita por los fusiles de la gloria.
¡Huye!, ¡aléjate!, grita mi despedida;
Entrego mi cautiverio a las rejas,
la melodía del aire recorre de nuevo mis orificios nasales
y mis pasos se aceleran como las águilas que galopan sobre los rosales.
Sigo mi sendero, detrás de la inercia, detrás de una sombra;
¡Espérame!
Deseo preguntarle...si aún sigo viva.


|-|-Kelly Schweigen-|-|

LIBERTAD




-¡Oye! ¡Déjala volar!
-Pero, es tan hermosa, creo que es la mariposa más maravillosa que mis ojos han admirado...
-¡Escúchame! ya no la sostengas en tu prisión de piel ¿Acaso no entiendes?
-Sólo... mírale los colores, esos matices me seducen, esa delicadeza, su inocencia...su sosiego. Ella encontró un lugar en mi...
-¡No! ¡Ese ser al que tanto contemplas no es mariposa si le inmovilizas sus alas! ¡pierde su esencia si no tiene libertad! ¡carece de belleza si le detienes la oportunidad de transitar a través de los cielos! ¡sus matices se opacan si la aíslas de la dulce melodía del viento! ¡deja de existir si le hurtas el deseo de seguir hasta el infinito de los valles, las montañas, los rosales, la primavera, las lagunas! ella conserva sus sueños aún...
-¡Es mía! ¡es mía! ¡Ella no tiene sueños!, ¿Cómo puedes estar segura de eso?
-Comienza como una oruga tejiendo sus ilusiones y esperando paciente el momento de abandonar su capullo, ¿Qué hace después?
-Revolotea como quien pierde la cordura...
-No, deshilvanar su primera ilusión y empezar a volar...¿Comprendes?
-Es tan difícil...pero no puedo dejar que el egoísmo y la obstinación me gobierne y le obstruya la libertad a este humilde ser. Sí, al fin la soltaré, no voy a permitir que sus demás ilusiones sigan atravesadas por una seda...Adiós mariposa...
-Recobra tu existencia...


|-|-Kelly Schweigen-|-|


MI ALMA, TU ALMA




Percibo el reflejo de tu palpitar sollozando misteriosamente en la silueta de tus ojos...
Admiro ávidamente la luz intermitente que me impide observar la totalidad de tu mirada obnubilada...
Pero, ¿dónde está escabullida tu alma?
Siento la vibración de tus manos, el resonar de tus labios, el candor de tus pupilas, el torbellino de tu nariz cada vez que me acerco a ella, el ocaso de tu sonrisa, pero ¿tu alma? ¿Será que se dejó eclipsar por las piedras?, 
¿Será que se ha fragmentado hasta poder refugiarse en cada molécula de agua?, 
¿Será que se dejó cegar por la soledad y se sumergió hasta lo más profundo del agujero negro?, 
¿Será que revolotea sin temor sobre el arco iris?, 
¿Será que deambula por las orillas del río eterno y concedió al destino subjetividad suficiente para dirigir su camino?,
¿Será que está dejando huella en un futuro impredecible?,
¿Será que transitó hasta encubrirse en cada segundo del tiempo pasado?,
¿Qué habrá sido de ella?, 
¿Será que se encuentra tendida en mi propia alma?...


|-|-Kelly Schweigen-|-|

TU ABISMO




Silencioso, como los susurros del viento
Impredecible, como las hojas de otoño
Insondable, como la fluidez del agua
Sincero, como el mimetismo de un camaleón
Frágil, como las asimétricas piedras
Fuerte, como una pluma en invierno
Vacío, como el mar habitado
Infinito, como el subterráneo
Tranquilo, como la tormenta nocturna
Solitario, como las estrellas en constelación
Transparente, como el fango oculto en el bosque
Taciturno, como un rayo de sol
Frío, como las lágrimas de un volcán
Cálido, como el rocío escondido en un prisma boreal
Exorbitante, como las cenizas desprendidas después del ritual del fuego.
¿Quién eres? No sé; pero me abraza el ensueño envuelto en una armónica invisible a su vez que me suspira las palabras acariciadas por tu piel.


|-|-Kelly Schweigen-|-|