martes, 19 de abril de 2011

REFLEJO SENIL






Camina paulatinamente mientras el silencio aprisiona sus labios marchitos por el tiempo, 
el dolor es para él la venganza de la vida que no supo vivir,
su cuerpo se desmorona con cada poniente del sol,
sus pupilas… las pupilas que apreciaron tantos retazos de existencia se nublan con cada vaivén del reloj;
pero aún así la respiración grita esperanza,
y los latidos aún persisten, aún se enfrentan con el olor fantasmagórico del cementerio.


Duerme despierto y todo le parece un sueño,
persigue al viento que merodea entre los árboles;
el sendero escucha sus pasos y abre las puertas del Sol,
esa sensación centelleante lo conduce al manantial,
la sed lo gobierna y su bastón lo espera tendido sobre el verdor mezclado con el grisáceo de las piedras.
Baja su mirada, inmóvil,
¿Es él?, sí, lo es.
Su piel se ha transformado,
la lozanía se ha desperdigado como las hojas de otoño, 
 los recuerdos se dibujan en el rostro que lo observa desde allí, desde la claridad que confunde su alma.


Continúa la travesía taciturna, respirando la llegada del invierno.
Sus pies suplican sosiego y él se posa sobre el arbusto que alguna vez regaló las más hermosas margaritas.
Aparece el sueño vestido de negro, se dirige hacia él;
sus ojos se acercan cada vez más, hasta ver su reflejo en ellos.
Y de nuevo vuelve a encontrarse consigo mismo,
las imágenes del pasado se refugian en cada canicie
y las lágrimas del presente se deslizan sobre la memoria.


Suspira y sigue el recorrido de su agonía.
Al final del camino un espejo destrozado lo aguarda,
cada fragmento es un instante vivido;
no es posible armar otra vez su reflejo senil,
contempla sus huellas y cesan sus respiros,
el rompecabezas de su vida culmina poco a poco en las alas de la muerte.


|-|-Kelly Schweigen-|-|

viernes, 8 de abril de 2011

DILE A MI MEMORIA






Ella aguarda sentada en un rincón
vive de mi olvido.
Busca su reflejo perdido en el lodazal,
se entrega a los recuerdos marchitos.

Intenta semejarse a un sueño;
Igual que el ilusionismo a la realidad.
Alimenta su agonía con la esperanza estéril
¡Oh! Imágenes ignoradas, silenciosas, taciturnas
¿Por qué abandonan mi mente?

Dile a mi memoria que yace esperando mi rostro
¡Cuántas páginas de mi historia se han fragmentado!
¡Cuántas caricias se han borrado!
¡Cuántas palabras se han desvanecido!
¡Cuántos años en mi piel se han sellado!
¡Cuántas vidas se han enterrado!
Dile a ella, ¡Cuánto espero encontrar una respuesta!
Dile a ella, ¡Cuánto la extraño!
  
Oblígala a reconocer la curvatura de mi infancia
Sedúcela y hazla caer en tentación
Tócala y hazla estremecer con tu tacto
Mírale a los ojos
Quizá allí se pueda percibir en su alma oscura un rastro de luz
Quizá habiten allí las huellas de una alegría infinita
Quizá habite allí la sonrisa de mi padre
que aún en mi amnesia no se ha olvidado,
que aún en mis tinieblas, no se ha apartado.
Pregúntale… si su sombra aún camina junto a la mía.


|-|-Kelly Schweigen-|-|