jueves, 14 de junio de 2012







Poetas peregrinos padecen paranoia
Palpitan paraísos prohibidos
Pasean por parques paulatinos
para poder pensarse perdidos.
Parecen pelícanos perspicaces,
pieles perplejas, puertas póstumas,
pedestales policromáticos,
                                  politeístas,
                                                polifónicos.
Puentes parisinos pendidos por planetas.
Papeles plateados pintados por palabras...


|-|-Kelly Schweigen-|-|

viernes, 8 de junio de 2012





Lascivas desdichas del ocaso
que ahondan la esperanza que pregona
la alabanza perpetua de lo efímero.

Añoranzas perdidas en la senectud
de las letras agonizantes
en el desván del paraíso
caen como truenos del cielo externo
y gritan como tempestades delirantes
sobre los puentes del abismo.

Quimeras que respiran vida
en los umbrales del desierto paulatino
y en la lejanía de los oasis sempiternos.

Pirámides migratorias 
de terrenos excéntricos
y civilizaciones desconocidas.

Esfinges que se levantan 
en la austeridad de las dunas oníricas
y señalan el regazo de la eternidad.

Aparentes deshoras del tiempo
lujuriosas razones subterráneas
Silenciosos sonidos del oxígeno
Líricas secuelas de aires sedentarios
Permanecen en aquel túnel diluído
que va desdibujando mi sueño.


|-|-Kelly Schweigen-|-|





Yo soy un rincón sosiego,
un fragmento de paredes eternas,
una esquina de ilusiones efímeras,
un ángulo recto de sombras metafísicas.
Aquellas sombras que en vez de silencio,
reflejan siluetas de arpegios ondulantes
que trascienden en poemas.



|-|-Kelly Schweigen-|-|

sábado, 2 de junio de 2012

RENACIMIENTO

Fui el renacimiento de la ceguera
Mis pupilas eran cómplices de las tinieblas
y las pestañas cerraban el telón de una obra invisible.
El renacer de la prisión y el negro de la muerte.
Una resurección del odio sazonado con sal.
El espejo mutilado fue la sepultura de la realidad.
Aquel despertar del vacío vistió a los demonios en ángeles
con las alas todavía atadas en el inframundo.
El inframundo de lo desconocido y la carencia de libertad.
Sobre tierra fúnebre creció el símbolo de la naturaleza
y se manifestó en él hasta donar los frutos ácidos de la vida.



PRESENTIMIENTO

Soy el presentimiento que camina  descalzo
en los valles desérticos de la utopía.
Una sola dirección de la mirada medita
el devenir del futuro ensombrecido con ceniza.
El tiempo y el espacio germinan como cabezas de serpiente
cascabeles y anacondas que envenenan el recuerdo
y sobre ellas, la hoja dorada en la que permanece
la muerte letal del idealismo
y la resurección metafórica de la intuición.


|-|-Kelly Schweigen-|-|