sábado, 2 de junio de 2012

RENACIMIENTO

Fui el renacimiento de la ceguera
Mis pupilas eran cómplices de las tinieblas
y las pestañas cerraban el telón de una obra invisible.
El renacer de la prisión y el negro de la muerte.
Una resurección del odio sazonado con sal.
El espejo mutilado fue la sepultura de la realidad.
Aquel despertar del vacío vistió a los demonios en ángeles
con las alas todavía atadas en el inframundo.
El inframundo de lo desconocido y la carencia de libertad.
Sobre tierra fúnebre creció el símbolo de la naturaleza
y se manifestó en él hasta donar los frutos ácidos de la vida.



PRESENTIMIENTO

Soy el presentimiento que camina  descalzo
en los valles desérticos de la utopía.
Una sola dirección de la mirada medita
el devenir del futuro ensombrecido con ceniza.
El tiempo y el espacio germinan como cabezas de serpiente
cascabeles y anacondas que envenenan el recuerdo
y sobre ellas, la hoja dorada en la que permanece
la muerte letal del idealismo
y la resurección metafórica de la intuición.


|-|-Kelly Schweigen-|-|

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