LA PASIÓN YA NO SE VISTE DE ROJO
Antes,
cuando solía emitir tonadas por la alfombra
con los tacones carmesí.
cuando solía emitir tonadas por la alfombra
con los tacones carmesí.
Antes,
cuando me rasgaba las medias oscuras
para no dejarle "nada" a la imaginación.
cuando me rasgaba las medias oscuras
para no dejarle "nada" a la imaginación.
Antes,
cuando el color de mis labios
tatuaba su pecho
y mis cabellos atezados
se escondían debajo de su lengua.
cuando el color de mis labios
tatuaba su pecho
y mis cabellos atezados
se escondían debajo de su lengua.
Mis besos dilataban sus pupilas,
mis sollozos de lujuria
menguaban la torpeza de sus manos
hasta esclavizarlas y hacerlas mías,
menguaban la torpeza de sus manos
hasta esclavizarlas y hacerlas mías,
mis fluídos sublevaban su sistema nervioso,
mis uñas penetraban sus arterias,
el son de mis roces le susurraban al oído,
mi cuerpo era el marcapasos de su existencia,
mi perfume erizaba hasta el último rincón de su valle;
el valle que recogía las cenizas de mi noche
para intentar prender el fuego de mi alma,
para intentar prender el fuego de mi alma,
¡pero con las cenizas es imposible rehacer el fuego!;
entonces, sólo queda en cenizas...
entonces, sólo queda en cenizas...
Deseo el "eterno-retorno" para cada anochecer
como aquel, como aquel otro,
como ese, como el de ayer,
en el que mis pulsaciones sacudían
cada milímetro de su ser.
como aquel, como aquel otro,
como ese, como el de ayer,
en el que mis pulsaciones sacudían
cada milímetro de su ser.
Esas noches,
velas encendidas en un candelabro
ajado por los años,
velas encendidas en un candelabro
ajado por los años,
la ventaba a medio abrir,
y las cortinas danzando
con el silencio de los búhos,
y las cortinas danzando
con el silencio de los búhos,
las sábanas humedecidas
por lagunas de placer,
por lagunas de placer,
maquiavélicos mis movimientos
que lo hacían estremecer.
que lo hacían estremecer.
Es hoy,
y las cenizas visten de negro la pasión,
y las cenizas visten de negro la pasión,
ellas se encargaron de oscurecer
el camino de su ausencia,
el camino de su ausencia,
ellas palidecieron las noches
que eran atardeceres para mi venus,
que eran atardeceres para mi venus,
ellas sepultaron las huellas de su recorrido
por mis muslos y garganta,
por mis muslos y garganta,
callaron la voz que marchaba hacia él
clamándole que vistiera de rojo la pasión...
sólo para mi, esta noche.
clamándole que vistiera de rojo la pasión...
sólo para mi, esta noche.
|-|-Kelly Schweigen-|-|

excelente, me gusto... los hiciste tu?
ResponderEliminarSí, lo hice yo :)
ResponderEliminarTodos los poemas del centro son de mi autoría.
Gracias por leerme y bienvenida al blog :)
Saludos ^^