domingo, 27 de abril de 2014


REGRESO



Las letras regresan de su largo viaje
Recorrieron el infinito
con sus itinerarios malgastados
por tormentas de silencios
y avalanchas de sueños.

Anduvieron una cadena interminable de kilómetros
dejando huellas
Invisibles
Indelebles
Entrañables
en las caprichosas moradas del tiempo.

No fueron fuego, sino ceniza.
No fueron agua, sino humedad.
No fueron aire, sino asfixia.
No fueron tierra, sino vacío.

Desde las profundidades del asfalto
hasta los confines de la atmósfera
De océano a océano
Por cada pétalo de la Rosa de los Vientos
que dirige el curso del pensamiento.

La mirada de unas letras 
matutinas, diurnas, nocturnas
no apreciaron
montañas, valles, murallas, laberintos, pirámides, torres, cataratas, coliseos,
estatuas, templos, jardines, mausoleos, faros, lagos, ruinas, catedrales, bosques.
Paisajes blancos, verdes, rojizos o celestes.

No admiraron las incontables especies de aves
ni la multiplicidad de su canto
porque
prefirieron volar.

No alzaron las pupilas al parpadear las estrellas
prefirieron escalar la noche.

No siguieron las fauces del guepardo
prefirieron correr hasta donde el tiempo
no alcanza.

No divisaron el oleaje azul desvanecido
prefirieron sumergirse
en la eternidad donde la respiración
no existe.

Para qué apreciar el mundo
si las letras son el mundo mismo.

Son la muerte de la vida 
la vida de la muerte.


|-|-Kelly Schweigen-|-|



4 comentarios: