viernes, 17 de agosto de 2012




 
Clamores remotos que distorsionan
 la monocromía nocturna
en derredores orbitan 
el asfalto desahuciado.
Las ondas de un sonido taciturno 
se sientan a mi lado
para recordarme que el silencio 
no ha gobernado.

Los astros se esconden para abrir paso
a las nubes melancólicas
y los vientos deambulan
por las partituras de la atmósfera 
cuan claves de Sol.

Varios soles eléctricos
iluminan el paso
de caminantes noctámbulos
tomando café.

Caminantes líricos-oníricos
como mi alma
que cada noche saluda
a las sinfonías desconocidas
intentando evacuar la profundidad
del vacío.

Moléculas psicodélicas 
dejan huella hasta el amanecer
estremeciendo los vidrios
tras-tornados.

Tienen sexo metafórico
con gemidos
ecuánimes
uniformes.

Gota débil, sólido fornido.

Calles desbordadas 
de presencias invisibles
y concebidas en la imaginación.

Aceras cubiertas 
de vestigios pasados
y postes en la espera del tiempo.

Ellos...
Ellos hacen el amor
en mitad de la tempestad
ahogando su clímax
en las lágrimas de la naturaleza.
-No son reales-

La única real es la noche
péndulo eterno para los poetas.

Ventanas enamoradas del frío
se empañan con los alientos invisibles.

Minutos que pasan y se transforman
en cefalea intermitente
por el capricho de pertenecer
entero a la noche.

Ven...
Aroma de café
Despídete de mí
Regreso cuando la Luna
se haya convertido
en el insomnio del Sol.

|-|-Kelly Schweigen-|-|

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