Clamores remotos que distorsionan
la monocromía nocturna
en derredores orbitan
el asfalto desahuciado.
Las ondas de un sonido taciturno
se sientan a mi lado
para recordarme que el silencio
no ha gobernado.
Los astros se esconden para abrir paso
a las nubes melancólicas
y los vientos deambulan
por las partituras de la atmósfera
cuan claves de Sol.
Varios soles eléctricos
iluminan el paso
de caminantes noctámbulos
tomando café.
Caminantes líricos-oníricos
como mi alma
que cada noche saluda
a las sinfonías desconocidas
intentando evacuar la profundidad
del vacío.
Moléculas psicodélicas
dejan huella hasta el amanecer
estremeciendo los vidrios
tras-tornados.
Tienen sexo metafórico
con gemidos
ecuánimes
uniformes.
Gota débil, sólido fornido.
Calles desbordadas
de presencias invisibles
y concebidas en la imaginación.
Aceras cubiertas
de vestigios pasados
y postes en la espera del tiempo.
Ellos...
Ellos hacen el amor
en mitad de la tempestad
ahogando su clímax
en las lágrimas de la naturaleza.
-No son reales-
La única real es la noche
péndulo eterno para los poetas.
Ventanas enamoradas del frío
se empañan con los alientos invisibles.
Minutos que pasan y se transforman
en cefalea intermitente
por el capricho de pertenecer
entero a la noche.
Ven...
Aroma de café
Despídete de mí
Regreso cuando la Luna
se haya convertido
en el insomnio del Sol.
|-|-Kelly Schweigen-|-|

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